Francisco Lezcano Lezcano – Barba del bíblico patriarca

Barba del bíblico patriarca

Barba de bíblico patriarca                              

era la suya.

Manos tenía

de las creadas por Miguel Ángel

para tocar a Dios.

 

La inteligencia le brillaba

en su mirada

de ojos como gemas

de insondable profundidad.

 

Su rostro,

tatuado con todas las caligrafías del mundo.

 

Portaba sandalias de monje,

pero ni era predicador ni era apóstol,

se las había hurtado

a un turista que dormido al sol

olía a barbacoa.

 

Habitante de las noches,

furtiva sombra por las callejas,

silencio nómada, casi reptil,

grito social que nadie oía.

 

Andaba buscando fondos

en su Banco de reservas:

un contenedor verde

para los desechos del supermercado.

 

El viejo “clochard” sonriente,

me mostró en sus manos de tiña,

dos tomates con volumen de delirio

y de un rojo comunista.

 

Me los mostró

con ese primer  asombro del rey Midas,

al transformar su copa y su vino en oro.

 

Me ofreció uno, con buen consejo:

“Báñelo en vinagre y agua fresca”

 

No pude negarme

a su generosidad…

 

Francisco Lezcano Lezcano

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s