TE RECOMENDAMOS…Diario de una mosca. La rebelión de los vegetales, de Pedro Lezcano

Diario de una mosca. La rebelión de los vegetales, de Pedro Lezcano

Una reseña de Rubén Mettini

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Ilustraciones Alberto Manrique

Editado por Viceconsejería de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias. 1994

El Día de las Letras Canarias rinde homenaje en 2016 a Pedro Lezcano. Desde Palabra y Verso nos sumamos a estos homenajes haciendo una breve biografía y comentando dos hermosos cuentos suyos.

Pedro Lezcano Montalvo nace en Madrid en 1920 y fallece en Gran Canaria en el año 2002. Cursa la carrera de Filosofía y Letras entre La Laguna (Tenerife) y Madrid. En sus comienzos literarios se ve influenciado por los poetas de la generación del 27, especialmente Miguel Hernández, siendo gran admirador de los escritores isleños Saulo Torón, Tomás Morales y Alonso Quesada, a quienes considera padres espirituales de su poesía.  

A finales de los años 40, crea una tertulia en una imprenta de su propiedad en Las Palmas de Gran Canaria. En ella participan los hermanos Agustín y José María Millares y Víctor Doreste, entre otros. El poeta se encarga de publicar ‘Antología Cercada’, un poemario colectivo que se anticipa a la denominada ‘poesía social’ en España.

Tengo entre mis manos un hermoso libro con dos cuentos de Pedro Lezcano, enriquecido con las ilustraciones de Alberto Manrique que llenan sus páginas y nos sirven para entender estos relatos que tienen mucho de irónicos y surrealistas. Relatos que son aptos para niños, pero que aprovecharán mucho más los adultos por las moralejas que contienen.

En Historia de una mosca nos hallamos con el insecto como protagonista. Llegada a un convento medieval, dentro de un manuscrito elaborado por un monje, la mosca ha ido dejando sus deposiciones a manera de un lenguaje extraño pero que no resulta difícil interpretar. Allí ella explica su historia, primero en la vida conventual, luego en la casa de una familia pobre, más tarde en el ejército. La vida humana resulta muy extraña vista desde la perspectiva de la mosca. Ella no consigue entender por qué el animal humano y sus crías solo utilizan dos patas teniendo cuatro, ni logra comprender por qué viviendo en unos cubos de seis caras solamente utilizan una de ellas, el suelo, para moverse.

Leemos el cuento con una sonrisa en los labios y, al mismo tiempo, entendemos que el poeta utiliza el relato para criticar la vida cotidiana, la vida religiosa, el ejército o el ejercicio del poder. A través de sus numerosos ojos, la mosca nos muestra lo absurdo de la existencia humana. Un cuento hermoso e inteligente.

En La rebelión de los vegetales el autor padece una pesadilla que comienza siendo muy real.

Las ramas de un eucaliptus crecen, entran por la ventana y arrastran al protagonista hasta el mundo exterior. Allí los árboles hablan y explican que se han rebelado ante la tiranía de los hombres. Ahora hombres, mujeres y niños estarán bajo el poder del mundo vegetal, sujetos a sus poderosas raíces. Los árboles se nutrirán de los hidratos de carbono y el agua de los seres humanos y estos serán alimentados solo por hongos que, por su consistencia, parecen más del mundo mineral.

El reino vegetal tiene todo un plan para ese sometimiento. El autor lo explica punto por punto.

El cuento es una alegoría del ataque sistemático que realiza el ser humano contra su planeta. Es un cuento lleno de inteligencia que se sigue con enorme interés, saltando los ojos entre las palabras y las imágenes que ilustran con precisión esa metáfora de la defensa del planeta.  

Facebook: Rubén Mettini

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