TE RECOMENDAMOS… Sabias, de Adela Muñoz Páez

Sabias, de Adela Muñoz Páez

Una reseña de Maruja Salgado

Cuando yo era adolescente, hace más años de los que me apetece contar, se decía abiertamente que las mujeres no teníamos una inteligencia que nos permitiera destacar en las ciencias; y ya puestos, tampoco en el arte ni en la literatura… Prueba irrefutable, se argüía, es que no han existido científicas famosas, si exceptuamos a Marie Curie. Ignorar a quien había obtenido dos premios Nobel, les habría resultado muy difícil a los falseadores de la historia.

Valga el preámbulo para presentar un libro que se une a otros que pretenden echar por tierra aquel antiguo y casposo “axioma”.

Se trata de Sabias, un ensayo que viene a paliar siglos de olvido, o lo que es peor, de ocultamiento consciente de tantas mujeres científicas, algunas importantes descubridoras que, al igual que ha ocurrido en el mundo de las artes y de la literatura, por nombrar dos campos en los que estos “olvidos” han sido sangrantes, merecen un justo reconocimiento a su dedicación, sus méritos y sus logros.

Nos dice Adela Muñoz que, cuando leyó Historias de Mujeres de Rosa Montero, y comprobó que no estaba ninguna científica entre las reseñadas, empezó a buscar a estas mujeres, invisibles incluso para las feministas.

¡Y vaya si las encontró!

Sin embargo, no se recogen en este libro solo las que han destacado en las ciencias, sino también, sabias en otros campos desde el mundo antiguo; empezando por Enheduanna, que vivió hace 4.300 años y escribió las primeras obras literarias de autoría identificada de la historia (un milenio antes de que Homero escribiera La Ilíada y La Odisea). Pasando al mundo clásico en que, a pesar de las muchas limitaciones que las legislaciones impusieron a las griegas, hubo algunas que consiguieron pasar a la posteridad: Teano, primera matemática, Aspasia de Mileto, profesora de algunos de los grandes atenienses de su época, Agnódice, la primera ginecóloga, Hipatia de Alejandría, extraordinaria matemática, entre otras. El ensayo ahonda en sus vidas, detallando el mundo que les tocó vivir y hablando también de los, estos sí, conocidísimos varones que fueron sus contemporáneos.

Destacan también medievales como Herrad de Landsberg, médica, dibujante, recopiladora de saberes antiguos y modernos. Renacentistas, como Luisa Sigea, gran humanista a la altura de Beatriz Galindo. Oliva Sabuco que defendió en su obra escrita tesis contrarias a las propugnadas por Aristóteles y Galeno… No puedo en esta breve reseña citar a todas las mujeres de las que Adela Muñoz da profusos datos en este ensayo. Sí me parece interesante nombrar dos capítulos en los que habla de España a comienzos del siglo XX y de las científicas en la España de 1936, dando numerosos nombres de pioneras que se formaron al amparo de la Institución Libre de Enseñanza y que, a pesar de las múltiples carencias generales, a la represión que alguna sufrió por sus ideas políticas y a las dificultades debidas a discriminación por su género, tienen historias notables que la autora pincela en reconocimiento a su labor científica y a la brecha que abrieron.

Un libro con historias, hechos y datos sobre mujeres filósofas, literatas y científicas. La parte de la Historia que se quedó en el tintero.

Espero que disfruten con su lectura.

Maruja Salgado

4 comentarios

  1. Me interesó Enheduanna que se anticipó un milenio a Homero. La mujer durante muchos siglos fue considerada que no era un ser como el hombre, se suponía que no tenía alma. Gracias por esta reseña. Me gustaría leer este libro.

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