La alpispa y su acequia

Eres acequia fresquita
que me atrae con su sonido,
y me acerco sigilosa
posándome cerca… contigo.
No me atrevo a remojarme
en tus aguas cristalinas,
pero mis alas se abaten
y me quedo allí prendida.
Contemplo tu burbujeo
que salpica mi plumaje,
quitándome así las ganas
de continuar con mi viaje.
Suaves gotas de rocío
que alimentan mi existencia
que me invitan a vivir
cuando estoy en tu presencia.
Bastaría dar un paso,
un simple y corto aleteo
para envolverme en tu abrazo
refrescante y placentero.
Y beber de tu ambrosía
transportándome hasta el cielo
allí donde los placeres
no necesitan consuelo.
¡Ay, mi acequia tan cercana!
¿Por qué te pienso tan lejos
si me has devuelto la vida
al detenerse mi vuelo?
Facebook: Luisa Chico
Muy bueno amiga Luisa.
Felicidades y besos.😘
Me gustaLe gusta a 1 persona
Muchas gracias compañera, un beso.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias Luisa, me has hecho volar con tu alpispa y su cielo. Un abrazo.
Me gustaMe gusta
Me alegra que te gustase, besitos.
Me gustaMe gusta
Un poema delicado. Aunque no sé que es la alpispa, imagino que se trata de un pájaro (como el de la foto). Enhorabuena, Luisa Chico.
Me gustaMe gusta
Me alegra que te guste Rubén. Efectivamente es un pájaro muy revoltoso. Saludos.
Me gustaMe gusta