Quejíos
En el silencio de la noche,
duerme la andalusí
y salen de sus raíces
los quejíos del pasado,
un cante jondo,
guarda de un imperio.
En el amanecer,
el canto de un gallo
despierta a los vivos.
Tras sus ventanales,
un horizonte infinito,
un mar de olivares
con olas de plata
abraza sus muros,
que bañados por el sol
se vuelven dorados.
En el silencio de la tarde
cuando la siesta acontece,
la andalusí susurra
los quejíos del ayer;
los canteros tallando
dejando huellas aún desconocidas,
los que labran los campos,
el aroma a aceituna,...
los que hicieron poesía
los quejíos en verso.
Rosario Ibrahím Armas
Comparte palabrayverso.com