TE RECOMENDAMOS…Los dos viajes de Evita, de Ángeles Blanco González

Los dos viajes de Evita, de Ángeles Blanco González (2019)

Una reseña de Juani Falcón

La periodista y escritora, Ángeles Blanco, no solo ha versado esta novela “Los dos viajes de Evita”, primera dama de Argentina Evita Perón y mujer del general Juan Domingo Perón, presidente argentino desde 1946 hasta 1955, sino que también nos deleita con otro libro fantástico “Sáhara” (2009), un viaje a la sabiduría de las gentes del desierto, con el cual tengo una asignatura pendiente.

La periodista y autora ha novelado sus letras en una España que pudieron vivir nuestros abuelos después de la guerra civil. La argentina Eva María Duarte nació en el seno de una familia humilde, ya desde muy joven se vio obligada a emigrar a Buenos Aires, donde se dedicó a la actuación y alcanzó cierto renombre en el mundo artístico.

Más tarde conocería a Perón y, aparte de convertirse en la primera dama de Argentina y lejos de presagios, se convertiría en una mujer activista por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres.

Una mujer fuerte y entusiasta que fue atacada despiadadamente por sus enemigos y defendida fanáticamente por los que la admiraban. Mucha literatura se ha escrito sobre Evita Perón, tal como “La señora muerta” de Davis Viñas o “El simulacro” de Jorge Luis Borges, entre otros.

Esta es una lectura que está dividida en dos partes y la cual considero muy fuerte de contenido.

En su primera visita, viajó a España 1947 en la que fue agasajada con los honores de jefa de estado, con enormes multitudes que fueron convocadas por el régimen de Franco, donde la complacieron en todo para agradarla, a pesar de un país que vivía una delicada situación en todos los sentidos, y después de una posguerra, con todo lo que esa situación conlleva y el cual estaba sumergido bajo un régimen dictatorial.

Se sentían muy agradecidos por las ayudas de barcos de alimentos desde Argentina bajo las órdenes de Perón, para un pueblo empobrecido y devastado por la hambruna; su visita cayó muy hondo en los corazones españoles de la época.

Evita Perón tenía las ideas muy claras, le encantaba saltarse las normas, dejando a Carmen Polo siempre tras su espasmódico ímpetu en hacer las cosas a su libre albedrío, su estilismo era exquisito y muy exuberante en todos sus viajes, que cuidaba con delicadeza; fue una mujer inolvidable, un mito, que aún hoy sigue presente en la literatura y venerada en nuestra historia. 

Frases célebres de Evita “Nadie sino el pueblo me llama Evita. Cuando elegí ser Evita sé que elegí el camino de mi pueblo” ; “Yo no quise ni quiero nada para mí” ; “Si este pueblo me pidiese la vida, se la daría cantando, porque la felicidad de un solo descamisado vale más que toda mi vida”.

Bajo mi punto de vista era una persona enérgica y dominante y le gustaba aparentar llamando la atención ahí donde la aclamaran. A pesar de ser una persona miedosa y sensible en su intimidad, desprendía fortaleza en su forma de ser y entender al pueblo que hacía que la vitorearan con tanta pasión en todos sus viajes.

Es increíble ver tanta fortaleza como se fue debilitando tras su enfermedad, no se merecía acabar sus días como terminó.

Ella era y sigue siendo en el recuerdo muy querida por sus paisanos los “descamisados grasitas”, como así los llamaba ella con tanto cariño.

Pero a su vez fue odiada por militares y agentes del gobierno. 

Su carisma levantó amores y odios a partes iguales.

Esta novela me ha parecido sencilla, fluida y fácil de leer, la que me ha impresionado notablemente y llamado mucho mi atención, es un libro que te atrapa desde sus primeras páginas.

Juani Falcón Falcón

Un comentario

  1. Desconocía esta novela. Muy buena reseña, Juani. Hay una película argentina sobre su vida. Poco antes de morir, muy debilitada por el cáncer, cuando Perón se presenta a la reelección, ambos deciden salir en un coche descapotable, porque todo el pueblo quería verla (querían que fuera la vicepresidenta del 2º gobierno). Para poder ir de pie, en el descapotable, le construyen un armazón metálico, al que la sujetan para mantenerla derecha, con un tapado de piel sobre sus hombros. Así recorre las calles. Hay infinidad de anécdota sobre esta mujer tan amada y odiada al mismo tiempo.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s