Rubén Mettini – Clarividencia

Clarividencia

38_Síbila_Délfica

Nunca consulté las vísceras
de las aves
como el arúspice etrusco
ni leí las manos
                 ni tiré los naipes.

Nunca creí en arcanos de adivinación,
aunque una intuición reciay también temida– 
me llevó a predecir
apariciones inesperadas,
decesos o preñeces 
                de otros.

Como ocurría con Casandra,
mis presentimientos fueron descreídos 
               o ignorados.

Para mi suerte, nunca ardió Troya 
por la incredulidad ante mis presagios.
Para mi desdicha, jamás intuí nada
              de mí mismo.

No supe si me alcanzaría el infortunio,siempre me encontró desprevenido– 
o se alejaría por mi ceguera y desacierto,
            un amor.

En definitiva, mi clarividencia
nunca sirvió 
           de nada. 



La imagen que acompaña el poema es la Sibila Délfica, identificada con Casandra, la sacerdotisa de Apolo que profetizó la Guerra de Troya, pero nadie creyó en sus augurios. El fresco se halla en la Capilla Sixtina y es obra de Miguel Ángel Buonarroti.

 

Rubén Mettini 

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