Rubén Mettini – Celo canino

Celo canino

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     (Basado en hechos reales)

  Los problemas dieron inicio cuando Donna se puso en celo y apareció ese perro callejero que llamaré Ignoto. La ciudad está llena de canes que vagan por las calles y revuelven las basuras para hallar un bocado sabroso.

  Donna jugaba en el patio a unos treinta metros de la calle. Luis salía e Ignoto lo seguía con una fidelidad de amante. Se apostaba en la parada cuando mi amigo subía al autobús y lo esperaba hasta que él volvía de sus recados. Cuando abría la puerta de su casa, Ignoto intentaba entrar, se estiraba en el suelo bloqueando la entrada y había que arrastrarlo hasta la acera. Gimoteaba, lloraba, esperaba ver a Donna y satisfacer su celo.

  La anomalía duró días. Luis no sabía qué hacer cuando Ignoto comenzaba a aullar a las ocho de la mañana. Se asomaba a tirarle un balde de agua para que se alejara de la puerta, pero Ignoto volvía allí al cabo de poco.

  Tal vez influidos por las fases de la Luna, los humores de Donna variaron de un día a otro. El celo desapareció, pero Ignoto continuó siguiendo a Luis. Este, un día, lo hizo entrar en su casa. Ignoto ignoró a Donna y, en cambio, fue a meterse en la cama de mi amigo. Como Luis se sentía muy solo, la relación con Ignoto le resultó una justa compensación a la indiferencia humana. Desde entonces mantienen una hermosa pareja.  

Facebook: Rubén Mettini

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