TE RECOMENDAMOS… ‘Wollstonecraft. El principio siempre es hoy’ , de Ricard Ruiz Garzón


‘Wollstonecraft. El principio siempre es hoy’, de Ricard Ruiz Garzón

Una reseña de Rubén Mettini

Atraído por la figura de Mary Wollstonecraft, compré esta novela (Obscura Editorial. 2024) donde imaginé que hallaría detalles sobre la vida de esta intelectual inglesa considerada la primera feminista. Su obra Vindicación de los derechos de la mujer se publicó originalmente en 1792, influida la autora por los levantamientos de la Revolución Francesa. En esta obra plantea que las mujeres no son por naturaleza inferiores al hombre, sino que la causa de esta impresión es que no reciben la misma educación. Subraya que mujeres y hombres deberían ser tratados como seres racionales. A principios del siglo XX, con la llegada del movimiento feminista, Virginia Woolf reivindicó en un ensayo «los experimentos de la vida de Wollstonecraft», pero la aventurera escritora siempre fue criticada por sus ideas. La defensa de la educación de la mujer era considerada una amenaza al orden establecido.

En la novela la narradora es la niñera de Mary W., así abreviado aparece en el texto. Margueritte vive pobremente en París, escapando de los peligros de la Revolución. Por azar, se encuentra con Mary W. quien le pedirá que cuide de su pequeña Fanny. La escritora la educara y le proveerá libros para que la joven se sienta una mujer digna de serlo.

Mary W había tenido una relación de amantes con el pintor Henry Fuseli. Existe un famoso óleo suyo llamado La pesadilla o El íncubo. En este cuadro vemos a una mujer dormida, estirada en su lecho, poseída por un íncubo, un demonio sentado sobre su vientre. Se trata de un Satán que le provoca sueños de erotismo y horror. Recibe el nombre de Mare. El cuadro toma importancia en la novela, porque Mary W. posee una estatuilla con extraños poderes, que aparece y desaparece, y que inquieta profundamente a Margueritte, preocupada por cuidar de su señora.

Después de Fuseli, Gilbert Imlay fue el amante de Mary y, además, padre de Fanny. La mujer y la niñera viajan a Londres para encontrarlo. La escritora está muy ilusionada. Cree que podrá formar una familia con él y dar un padre a su hija. Imlay es escritor y también hombre de negocios. Las esperanzas de la mujer se frustran. El hombre está sumergido en expectativas de riqueza y no se preocupa demasiado por su mujer y su hija.

Imlay le habla de un barco cargado con un tesoro que se hallará en una ciudad de Noruega. Valerosa y audaz, Mary emprende un viaje en barco que la llevará por Suecia, Dinamarca y Noruega al encuentro de ese rico cargamento. Confía en esa estatuilla que lleva en su pecho, talismán que para la niñera está maldito. Margueritte viaje después, con la pequeña Fanny. En el viaje, descubre una novela llamada Mary, que la escritora está escribiendo. La joven entiende pronto que el relato es autobiográfico. El padre alcohólico fue muy cruel. Su madre no comprendía a su luchadora hija. Mary hallaba en Ann una amiga del alma. Se refugió en las cartas que las dos se escribían.

Entre los quince y los diecisiete años, el personaje sufría incontables desgracias: la muerte de un hermano, el fallecimiento de la madre, su amiga del alma enfermaba gravemente y sufría la devastación de la pobreza. En ese viaje, Margueritte conoce a un joven que conoce profundamente las sagas nórdicas. Le aclara el mito donde nace la maligna Mare, a través de un hechizo hecho sobre un rey que viajo a Finlandia y no regresó. Fue atacado en sueños, en este caso, por una yegua gigante que le pisoteaba el pecho. La pesadilla que pintó Fuseli va apareciendo en la trama.

El estilo con que se narra es muy claro. La voz de la niñera, una joven sencilla, preocupada por una bebita y su madre, se nos hace muy cercana. Los temores que padece al llegar a Londres, los mareos en los barcos donde viaja, la inquietud por los fenómenos extraños que desata la talla hechicera y que ella no comprende, le otorgan una vibración humana muy especial. El tema de la hechicería va apareciendo pausadamente en la trama. El lector se siente atraído, no solo por esa estatuilla, sino también por la vida temeraria que hace Mary. El autor maneja los dos temas: vida y hechizo con gran dominio.

El interés por reivindicar a esta mujer le da un gran valor a la novela. La dificultad de intentar ser una escritora en un mundo de hombres, los problemas para ser madre y hacer una vida al margen de las convenciones sociales, la valentía para viajar de un país a otro, cuando no era habitual que mujeres solas hicieran travesías en barco… todos estos elementos nos realzan de manera genial a esta mujer. Sumándole que su vida aparece envuelta en una atmósfera gótica, llena de inquietud y con elementos de hechicería hacen que estemos ligados a la lectura hasta la última página.

Una breve biografía del autor. Ricard Ruiz Garzón nació en Barcelona en 1973. Escribió unos quince libros como Las voces del laberinto, La Inmortal, Los monstruos de Villa Diodati y otros. Los títulos nos hacen pensar que la literatura de terror y la figura de Frankenstein marcaron su andadura literaria. Durante veinte años, el autor ha sido periodista y colaboró en TV3, El País, El Periódico y otros medios. Actualmente, es profesor de la Escuela de Escritura del Ateneu Barcelonés y comisario del Festival de Géneros Fantásticos de Barcelona.

Una anécdota que atraviesa el tiempo me relaciona con este autor. En 1990, publiqué mi primera novela 10+1 nits, en lengua catalana. Un joven de 18 años me entrevistó, creo que fue en una emisora barcelonesa. Fue una de mis primeras entrevistas y el entrevistador, tan joven, ya apuntaba maneras. El joven era Ricard Ruiz Garzón, no había vuelto a saber de él. Es una alegría reencontrarlo a través de una novela que me ha gustado tanto.

Rubén Mettini

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