Decisión trascendental
El aquelarre de aquella noche había resultado muy esclarecedor. En realidad ni llegó a celebrarse, pues una propuesta de Brujuiciosa lo transformó casi en asamblea. A la sesuda bruja se le ocurrió que, antes de nada, debían reflexionar sobre su razón de ser. Desde ni se sabe el tiempo, el colectivo Las Peores había elegido la maldad como consigna. Es bien sabido que las brujas malas han de ir en cabeza en el ranking que mantienen con la humanidad. Para conservar esa posición han tenido que ir subiendo su listón paulatinamente, desde lo malicioso hasta la crueldad más absoluta que el grupo ha sido capaz de imaginar. Pero, desde hace más de un año, su competidora les ha ido superando: ante el genocidio de un pueblo la humanidad se mantiene impasible y he aquí el dilema, ¿eran Las Peores capaces de superar el asesinato impune de miles de infantes? No les quedó otra que ceder el testigo, jamás superarían esa cota.
Maruja Salgado