Rosario Valcárcel – La utopía que nunca fue real

En recuerdo de Manuel Díaz Martínez, en su cumpleaños

La autopía que nunca fue real 

Qué fácil te resultaba expresar sentimientos,

tropezar con los recuerdos que te asaltaban

con afecto y timidez, mientras el humo del cigarro

consumía el exilio y la pérdida. La Arcadia feliz.

La utopía que nunca fue real.

Lleno de vida, te refugiaste con ilustres paisanos,

combatiste por tus ideas para no inventarte tantas cosas

en ese invisible que perturba el miedo y el porvenir.

Redime los hombres libres.

Recuerdo que te gustaba celebrar lo sagrado:

el tiempo vivido y la dicha con Ofelia,

siempre presente en las ausencias,

y lo hacías tan bajito y tan cerca

que parecía una confidencia amorosa.

Un homenaje a tu infancia, la familia, el arroz

los frijoles negros, la patria cubana, la vida,

la nostalgia de los exilios.

Todo lo que había dentro de ti.

Recuerdo que tenías la costumbre de asomarte

 al balcón, contemplar las máscaras trágicas del cielo,

embriagarte  en el flujo y el reflujo desgranando tu dolor,

Y, solo entonces, cuando volviste a la cama y escuchaste

el latido del reloj divino, aceptaste el requisito de la muerte,

el retorno a los brazos abiertos de Ofelia.

Rosario Valcárcel

Deja un comentario