Inma Flores – Decisiones

Decisiones

Llevaba años deseando encontrar a la mujer ideal. Había tenido esposa, novias, amantes, pero ninguna le satisfizo lo suficiente.

Su ex-mujer era demasiado tímida y pronto se aburrió de los juegos de cama, él necesitaba  “más juegos” y pronto se hartó de tanta monotonía y comenzó a disfrutar de algún que otro rollo con alguna amiga.  Pronto se acostumbró a esas nuevas sensaciones: un nuevo perfume, otra tersura de piel,  distintas formas de hacer el amor…  Disfrutaba de todo ello hasta que se cansaba, pasado un tiempo y volvía a buscar una nueva víctima. Así transcurrieron los años. Cada vez le motivaba menos tener que seducir, pues a medida que iba pasando el tiempo se hacía mayor y ligaba menos.

El día en el que comenzaron sus vacaciones decidió disfrutarlas solo. El último ligue se había cansado de sus caprichos y sus mentiras, y no quiso acompañarle.

Muy temprano, en la mañana, subió al barco, buscó su camarote y dejó las maletas. Antes de zarpar decidió echar un vistazo por las zonas comunes. Estaba muy ilusionado, sabía que pronto disfrutaría de ese viaje tan deseado por el Mediterráneo, y quizás en la embarcación podría encontrar a una bella dama con la que juguetear durante los siguientes diez días.

Una vez sentía cómo  se alejaban de tierra le fue invadiendo la tristeza. Atrás lo dejaba todo: su ex-mujer, sus mejores amigos, los compañeros de trabajo, las antiguas novietas y ligues esporádicos, etc. A la hora del almuerzo, sus ojos, de forma desesperada, buscaban encontrarse con otros que les sonriesen con deseos de seducción. No halló a nadie. Pasó la tarde tomando algo de sol, junto a la piscina del barco, y no dejaba de pensar en Rebeca, la joven que dejó en tierra, que no quiso viajar con él porque se sintió insegura ante las miradas que él echaba a otras féminas de forma descarada.

  • Si hubiese venido conmigo habríamos estado de risas y fiestas —se decía mientras la tristeza continuaba invadiendo su ánimo.

Cuando llegó la hora de la cena fue a su camarote, se acicaló de la forma más elegante posible y se dirigió al comedor.  Llegó un poco tarde, por tanto las mesas estaban casi todas ocupadas. Puso sus enseres en una silla,  cerca de la mesa de los postres, entre dos asientos vacíos, y se dirigió al expositor donde estaban las ensaladas; una vez volvió a su sitio se encontró con que a su lado había un rostro conocido:

  • Hola —dijo, sonriendo, la persona que estaba a su lado— ¿Nos conocemos, verdad? Tú te llamas Manuel.
  • Sí, Manuel, y me suena tu cara, pero no recuerdo cómo te llamas —contestó.
  • Me llamo Ernesto, nos conocemos porque estudiamos juntos en el colegio de San Ignacio.
  • Sí, es verdad, te sentabas al principio de la clase, en las primeras sillas siempre.
  • Sí, y tú dos filas más atrás.
  • ¿Cómo recuerdas todo eso?
  • Porque siempre me caíste bien —contestó Ernesto.
  • Pues de ti apenas me acuerdo. Pero tenemos mucho tiempo para contarnos cosas esta semana y media en la que estaremos compartiendo estancia en este lugar.
  • Por supuesto, estaré encantado de charlar contigo y disfrutar de esta maravilla de viaje.

Así es como comenzó esta historia. Ambos se hicieron muy amigos, se contaron confidencias, bebieron cervezas juntos, reían y reían hasta la saciedad.

De todo eso hace ya cinco años y continúan juntos, celebrando cada aniversario  con el mismo viaje, el mismo recorrido, el mismo mar y las mismas ciudades, aunque se habían acabado los ligues y las insinuaciones a las féminas. Esta vez pedirían al capitán del barco que les casase en alta mar.

Facebook: Inma Flores

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s