Aquellas mujeres
Aquellas mujeres que lloran en silencio,
Aquellas que lloran por amor,
Aquellas mujeres que están sometidas por el dolor,
Aquellas mujeres que se le apagan la alegría,
Aquellas mujeres que cansadas están,
Aquellas mujeres que se marchita con los días
Aquellas mujeres que su velo es solo sus ojos,
Aquellas mujeres que calladas están,
Que su voz son solo sus palabras de su corazón,
Aquellas mujeres que lloran por los rincones
de su alma,
Aquellas mujeres con sus manos cicatrizadas de heridas,
heridas de su corazón,
Aquellas mujeres que solo desean respirar el aire,
el aire de su libertad,
Aquellas mujeres que somos todas y todas somos una,
Unas con su silencio,
Otras con su alegría,
Unas con su libertad,
Otras con su dolor,
Unas con su esclavitud,
Otras con su poderío,
Unas con su pobreza,
Otras con sus riquezas,
Unas con sus tristezas,
Otras con su soledad,
Aquellas mujeres que caminan por sus hijos,
Algunas desfavorecidas, otras arrinconadas en el umbral
Pero del escondite han de salir
Nunca dejarse llevar,
Menos cerrar los puños para olvidar,
A veces amar es un castigo,
Nadie dice a quien amar,
Pero ellos también fueron engendrados
por una mujer,
Ellos no saben , ni sabrán lo que es parir,
Ni el llanto de una mujer,
No habrá ninguna mujer como una misma,
Porque cada una lleva un poema en el corazón,
Una lágrima en su mejilla,
Un beso siempre en sus labios,
Una mujer siempre será una mujer
vestida de dama en el silencio de su alma.
Texto y foto: María José Jiménez Salido
