‘Hegel : el último filósofo que explicó la totalidad’ de Jacques D´Hondt
Una reseña de Roberto Iglesias
Basta pronuncia las palabras “seminario de Tubinga “ para comprender lo que es en el fondo la filosofía alemana: una teología disimulada…”
Nietzsche
Sin la vida es imposible entender los resortes que promueven e incitan el filosofar. De ahí la necesidad casi urgente de acercarse a la biografía de todo autor/a pues sin el contexto epocal es imposible entender las raíces y causas de la obra. Nadie escribe fuera de su época.
Esta biografía de 20 capítulos y 408 pag. es ante todo un ajuste de cuentas ante todos aquellos biógrafos que nos presentan a un filósofo del poder establecido. De ahí la expresión del autor sobre: un “redescubrir a Hegel” (sic pag 11), sobremanera ante esa presentación global de Hegel como un conservador , plegado y sumiso al poder (el Hegel maduro de la época Berlinesa). Si esto hubiera sido así… ¿por qué ningún miembro de la corte ni del gobierno fue a su entierro pero sí una nutrida comitiva de estudiantes con antochas? ¿Por qué apoyó a los integrantes más díscolos de los Burschenschaften: las hermandades universitarias alemanas? ¿Por qué le seguía la policía en Sajonía su relación con Förster? ¿Por qué le abrían el correo? ¿Por qué varios de los alumnos y seguidores de Hegel sufrieron vigilancia, destituciones o problemas con la justicia por posturas políticas radicales?
Esta biografía es pues casi necesaria no solo para acercarse a su vida y obra si no también ante todo para apreciar y contemplar las zonas de penumbra de un autor astuto, taimado y ladino.
Hay un error pedagógico ya asumido en las aulas: el explicar la obra de un autor sin indagar con rigor y profundidad necesaria en su vida. Lo padecimos como alumnos, y ahora lo replicamos como docentes.
«Nulla dies sine linea»
Roberto Iglesias
