MEMORIAS
De esta montaña
fanegada y media de surcos
allanando la tierra.
Canteros de páginas
enracimadas de aparcería.
Trabajar por una parte
del fruto que nunca se alcanza.
Mis manos infantiles abonaban el agua.
Riego a manta y acequias de lajas.
Echar el guano y hacer el queso
las tareas de mayor cansancio.
Letanías de empleita y agua.
Tarea dolorosa
mantener abiertos los ojos
cuajados de sueño.
Benita López Peñate
Un hermoso poema, como todos a los que nos tienes acostumbrados/as.
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