La diosa de los eunucos, por Sergio Barreto
Una reseña de Rubén Mettini
Conocí la poesía de Sergio Barreto a través de un programa de radio que conducía Rosa María Ramos Chinea. El programa, llamado Poetas en serie, se transmitió a través de Sun FM, desde San Isidro (Tenerife), entre 2014 y 2015. Colaboré en ese precioso espacio por donde desfilaron muchos escritores y escritoras canarios y uno de los entrevistados fue Barreto. Su poesía comprometida y muy crítica con la sociedad me fascinó.
En el 2015 ganó el premio Benito Pérez Armas con la novela Vs. (Versus). El jurado por unanimidad le otorgó el premio reconociendo la calidad literaria de esa novela. En estos días estuve leyendo el libro que reseño. La diosa de los eunucos (Ediciones del Baile del sol. 2021) reúne diez relatos donde Barreto destila cultura y una inmensa formación literaria. Siento en sus cuentos un regusto de narradores norteamericanos contemporáneos y, como dice la contraportada del libro, cada cuento es una metáfora (violenta, psicodélica, pornográfica) sobre el pasado, el presente y el futuro de la especie.
Los relatos tocan temas muy diversos. El primer relato Viento quemado nos traslada a Egipto y nos cuenta las últimas horas de la Biblioteca de Alejandría. Un centurión y sus infantes encienden las antorchas para quemar ese ingente tesoro del saber y exterminar a sus bibliotecarios. En varios de los cuentos se repite este tema: individuos y universos que se extinguen por la demencia de los seres humanos.
En ¿Qué comen las ballenas?, un soldado australiano luchando en la batalla de Galípoli durante la Primera Guerra Mundial, amenazado de muerte, escapa psíquicamente de su dura situación recordando unas charlas que mantenía de niño con su padre. Crueldad y poesía se unen en la prosa de Barreto por partes iguales, subrayando su dominio narrativo.
Algunos cuentos se decantan por la ciencia ficción. En El primer hijo una pareja llega a un restaurante casino levantando en el desierto de Texas. Allí la mujer será sometida a drogas alucinógenas y sentirá que la penetra un árbol. El argumento trata de un experimento que se pregunta si es posible a través del pensamiento provocar el embarazo de una mujer que desea tener un hijo.
En Astronautas, los últimos rebeldes, la Tierra está desconectándose, se extingue. Grupos de personas han ido hasta la Estación Espacial Internacional para desde allí viajar a Marte y comenzar una nueva civilización. Un tema de ciencia ficción que podría ser muy plausible en el futuro. Aquí, la protagonista, Mo, hubiera querido dejar la Tierra. Cito un fragmento que describe poéticamente ese momento triste de la humanidad:
Mo, de niña, mientras las últimas estrellas se apagaban hasta desvanecerse en la contaminación lumínica, deseó en no pocas ocasiones ser astronauta y salir del planeta hasta la Estación Espacial Internacional y desplegar allí un atlas del cielo que le permitiera cotejar dibujos de constelaciones con constelaciones de verdad.
El relato Las que cubren sus cabellos con plumas de hymenops, con su aliento de ciencia ficción también nos traslada a un mundo contaminado donde los vivos han vuelto a vivir en cuevas. El comienzo del relato tiene ese aire elegíaco de un mundo convaleciente:
Es el tiempo en el que las plantas transgénicas trepadoras pasan del azul pálido al añil para, en menos de cuatro lunas llenas, volverse negras y quebradizas.
Un relato que me gustó especialmente es Aislada, sobre un chico, Mario, que lleva tiempo haciendo el proceso de transición de género y hace seis meses comenzó con la última fase de la Terapia Hormonal Sustitutiva (THS). Actúa en Sueño Azul, la única sala de espectáculos trans en la ciudad. El relato en primera persona, con muchos de los síntomas de la terapia hormonal, nos acerca a la protagonista. Además, la espera de estrenar un nuevo espectáculo en esa sala se une con sus recuerdos de infancia y adolescencia: el rechazo del padre y del hermano, el repudio de la gente que la rodeaba y la desaparición de casi todas sus amistades al realizar el paso de hombre a mujer.
La diosa de los eunucos que da título a la selección de cuentos es una historia de poderoso erotismo, un erotismo alimentado por el sadomasoquismo, con un personaje muy singular que reina en los locales donde gozan amas y esclavos. Una bella mujer avanza en las noches buscando sus compañeros de juegos para hacerlos morir de placer.
Me limito a estos ejemplos que ponen de relieve que la selección de cuentos es muy variada en temática, aunque Barreto no pierde nunca el pulso literario. Cada página está llena de aciertos literarios y acompaña la lectura. Un libro a tener en cuenta para amantes de la buena literatura.
A manera de biografía, Sergio Barreto nació en 1984 en Tenerife. Además de la novela Vs (Versus), citada anteriormente, el autor ha publicado el poemario Los Centinelas (Idea, 2011), Libro del Observatorio, Premio de poesía Emeterio Gutiérrez Albelo, 2012, y la colección de relatos Las estribaciones occidentales de Cydonia (Franz ediciones, 2020).
Recomiendo acercarse a este autor que es una de las plumas más brillantes de la literatura canaria actual.
