‘La maravillosa historia de Peter Schlemihl‘, de Adelbert Von Chamisso
Una reseña de Roberto Iglesias
Louis Charles Adélaïde de Chamissot (30 de enero de 1781 – 21 de agosto de 1838) fue un zoólogo, botánico escritor y poeta del romanticismo alemán. De origen francés, la Revolución lo dejó sin patria, ya que emigró con su familia a Prusia, para vivir en Berlín. En 1796, el joven Chamisso obtiene el puesto de paje de la reina y en 1798 entra en un regimiento de infantería prusiana, del que llegaría a ser oficial.
Aunque su familia fue autorizada a volver a Francia, Chamisso prefirió permanecer en Alemania y continuar su carrera militar. Como había recibido poca educación, consagra todos sus esfuerzos a estudiar asiduamente. Con Karl August Varnhagen von Ense (1785-1858) funda en 1803 el Berliner Musenalmanach, en el que aparecen sus primeros poemas. La empresa se interrumpe por el estallido de la guerra en 1806. Aunque esto le permitió darse a conocer como joven poeta en los círculos literarios.
Teniente en 1801, en 1805 acompaña a su regimiento a Hamelín y contempla la capitulación del ejército prusiano al año siguiente. Liberado bajo palabra, vuelve a Francia, pero sus padres han muerto y retorna a Berlín en el otoño de 1807. Abandona el ejército a comienzos de 1808. Vive en Berlín sin alojamiento ni empleo, desilusionado y sin ganas de vivir hasta 1810, cuando, gracias a la intervención de un viejo amigo de su familia, vuelve a Francia tras la paz de Tilsit y obtiene un puesto de profesor en el Liceo de La Roche sur Yon (entonces llamado Napoléon-Vendée).
Frecuenta el círculo de Madame de Staël y la sigue a su exilio en Coppet, Suiza. Allí se consagra a la botánica y permanece cerca de dos años. En 1812 vuelve a Berlín, donde continúa sus investigaciones científicas.
Durante el verano del movido año de 1813, escribe su novela ‘La maravillosa historia de Peter Schlemihl’ (Editorial Anaya), historia de un hombre que perdió su sombra y que viaja por el mundo para recobrarla, su obra más célebre y traducida a numerosas lenguas. Chamisso la escribió para distraerse y divertir a los niños de su amigo Ferdinand Hitzig (1807-1875).
En 1815, Chamisso fue nombrado botánico en el Buque ruso Rurik, y con Otto von Kotzebue (hijo del dramaturgo August von Kotzebue) comandó un viaje científico alrededor del mundo hasta 1818.
Su diario de la expedición (Tagebuch, 1821) es un relato fascinante del viaje a través del Océano Pacífico y el Mar de Bering. Durante este viaje Chamisso describió un gran número de especies nuevas en lo que es el Área de la Bahía de San Francisco, muchas de las cuales, incluyendo la Eschscholzia californica, fueran clasificadas después por su amigo Johann Friedrich von Eschscholtz, entomólogo del Rurik. Incluso estuvo en la Isla Sala y Gómez, en la que pernoctó varios días.
Chamisso desarrolló una importante obra en colaboración con Diederich Franz Leonhard von Schlechtendal y describió muchos de los más importantes árboles de México, de 1830 a 1831. Entre sus obras literarias destaca también su Antología (1831), poemas líricos de gran pureza idiomática.
Esta breve novela de 11 capítulos y 111 páginas posee el interés propio de ser una novela romántica al uso con la trama y el personaje trágico tal como Thomas Mann señala en la introducción. Es pues un breve cuento donde se condensan las vicisitudes del héroe romántico en una trama que recogerá universalmente James Matthew Barrie (1860-1937) en su archifamoso Peter Pan, personaje que luego por ejemplo se prolongará ya en el siglo XXI por Barry Dave para escribir ‘Peter pan y los ladrones de sombras‘
Siempre es pues necesario regresar a los orígenes para descubrir el valor exacto de una tradición heredada y no siempre conocida. ¡A disfrutar!
