Ventanas
Son sus dos ojos negros
las ventanas abiertas a la vida
que otean inciertos futuros
allá donde le alcanza la pupila.
Dos trozos de obsidiana
cargados de la vida que ya laten
en la voraz entraña del mañana
queriendo presurosos disfrutar del hoy.
Los presentes valiosos llevan su latido
al compás de la senda que transitan
y son sus pies, inquietos, esos vientos
que invitan a llegar prontos al puerto.
Inma Flores