Bogando sueños

Azotó mi ventana un viento azul,
asustado e indefenso,
al no saber por dónde debía transitar.
Llegaba dolorido, ciego y cojeando,
en busca de una calma inexistente.
Con el paso del tiempo perdió su fuerza
y hoy vaga como brisa vaporosa
sobre un índigo mar embravecido,
donde flota una barca sin sus velas,
en las que un día temiste naufragar.
Arriba a puerto,
no debes navegar en la tormenta,
recuerda que el timón
lo llevan unas manos inexpertas
que no te dejarán llegar a mí.
Si algún poco aún me amas, ven.
Te espero.
Facebook: Inma Flores